miércoles, 13 de abril de 2011

soy como juan palomo, yo me lo guiso, yo me lo como....

La paloma doméstica (Columba livia) es la que hoy en día encontramos en prácticamente todas partes. Se alimenta de granos los cuales obtiene en la tierra. Complementa su dieta con pequeñas frutas, moluscos y otros invertebrados.....pues bien, estando yo tranquilamente leyendo en mi cama antes de dormir, oigo una voz que me dice....biz! hay un pájaro agonizando en el jardín y yo amiga de los animales me levanto y bajo a ver. Me encuentro una paloma, comúnmente llamada rata voladora, girando con la cabeza pegada en el suelo, cual peonza y con los gatos acechando por todas partes.
 En mi mente de bióloga pensé que era el ciclo de la vida, estaba viendo el modelo depredador-presa ante mis ojos y yo no podía hacer nada, pero una de las cosas que la gente todavía no comprende es que los biólogos no somos veterinarios y tenía a una vecina con teléfono en mano, llamando al veterinario de urgencias para que viniera a ver que le pasaba a la paloma. Como comprenderéis la tomarían por loca así que tuve que ejercer de lo que no soy, me decidí a subir a mi casa a por unos guantes y ver que le pasaba a la paloma. Tras un diagnóstico minucioso llegué a la conclusión de que la paloma tenía el ala rota y el cuello??? no se algo raro como flácido......
cogí a la paloma y la metí en una caja, AH se me olvidaba, la paloma tapadita y todo con unos trapos viejos que me recomendó la vecina de abajo, es decir, mi auxiliar de veterinaria que le pusiera.
Subí a la paloma al descansillo del último piso en el que no hay vecinos, le puse algo de comida (el menú era variado, maiz de mi chinchilla, un poco de paja de la chinchilla y de postre pan duro) y agua para beber. Una vez ingresada la paloma en el hospital improvisado me fui a la cama y estuve toda la noche soñando con la paloma, cuando me desperté pensaba que éramos familia y todo.
A la mañana siguiente subí a ver a la paloma, suponiendo que habría muerto, pero cuál fue mi sorpresa.... SE HABÍA ESCAPADO DE LA CAJA!!!  y eso que no podía volar, había guarreado toda la escalera y cuando la encontré dos pisos más abajo, llevaba uno de los trapos enredado en la pata como si fuera una super heroína o algo así. La cogí y la volví a meter en la caja, esta vez la tapé con un felpudo viejo que encontré por allí. Esa mañana subí unas 7 veces al quinto piso (sin ascensor) para asegurarme de que no se había vuelto a escapar y los vecinos no me llamaran loca.
Por la tarde, mi madre consiguió la llave de la azotea, lo cual me deja mucho más tranquila porque mi paciente está a salvo.
Ahora tenía una paloma y no sabía qué hacer con ella. El primer paso fue ponerle un nombre, intrépida se llama. El siguiente paso inmovilizarle  el ala (con un lazo improvisado y una pajita, es lo ponía en mi más preciada fuente de información: internet).
Hoy he subido a verla, sigue viva, sin la pajita y el lazo y .....no sé que será de ella. 
No entiendo cómo eligieron a la paloma como símbolo de la paz, pues esta da una lata.....








Un viaje de mil millas empieza con un paso......

A día de hoy, sigo esperando una respuesta.....
Tengo ganas de saber que podré abrir las alas, irme a exploras sitios nuevos y a aprender infinidad de cosas, pero parece que el tiempo corre en mi contra y la suerte no quiere sonreírme del todo. Sigo esperando el momento en el que abra el correo (que me he creado para cosas serias) ya que una ya tiene una edad y no se puede seguir con los correos tipo xxx_86_xxxx_loveisintheair@hotmail.com, y tenga un mensaje nuevo con los papeles firmados. Puede que a lo largo del día consulte el correo unas 57 mil veces haciendo por supuesto un ritual que me he creado yo misma y que en teoría me trae suerte, pero como veis esas tonterías que hacemos los humanos,de momento, puedo decir que no sirven para nada.